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El aumento del nivel del mar va el doble de rápido de lo previsto

  • Escrito por miguel
  • Categoría: Actualidad
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Mar

En los últimos 25 años, la subida del nivel del mar en todo el planeta ha crecido el doble de lo previsto, según un estudio internacional publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

El trabajo, en el que ha participado la investigadora del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMDEA) Marta Marcos, ha contrastado las estimaciones sobre el aumento del nivel del mar con las mediciones reales facilitadas por los satélites y ha constatado que el aumento del nivel del mar casi duplica los valores previstos.

Para la investigación, los científicos han analizado los datos históricos de los mareográfos, los instrumentos utilizados para medir los cambios costeros hasta 1992, fecha en la que se lanzaron los primeros satélites capaces de monitorizar los niveles del mar. Tras seleccionar los registros más largos y de mayor calidad, los científicos han corregido las estimaciones teniendo en cuenta procesos no directamente relacionados con los océanos, como los movimientos de la corteza terrestre o los cambios en la forma de la Tierra (geoide terrestre).

Los investigadores han combinado todos estos datos y los han corregido con una nueva metodología más coherente con la dinámica marina, lo que ha permitido redefinir la información disponible.

"Es importante determinar con precisión la tasa de aumento de nivel del mar en las décadas pasadas para saber cuáles han sido los procesos implicados y cómo responden cada uno de ellos al calentamiento global", explica Marta Marcos.

1993, EL PUNTO DE INFLEXIÓN

Según el estudio, 1993 fue el punto de inflexión: hasta ese año, el nivel del mar subió de forma significativamente más lenta. Pero, a partir de entonces, el calentamiento global subió drásticamente la curva de crecimiento del nivel del mar a escala planetaria, un hecho que concuerda con las mediciones de los satélites.

Respecto a las causas de la subida del nivel del mar, los investigadores apuntan al deshielo de los glaciares, sobre todo durante el siglo XX.

En las últimas décadas, sin embargo, la tendencia habría cambiado y las placas de hielo polarhabrían contribuido más al incremento del nivel del mar, según el estudio.

"Implica que la diferencia entre los datos previos a 1993 y las observaciones precisas de los satélites es mayor y, por tanto, casi duplicamos la aceleración en la subida del nivel del mar respecto a los valores que se habían adoptado hasta ahora", concluye Marcos. "Nuestras conclusiones demuestran que las regiones costeras están más expuestas de lo que pensábamos y, por tanto, el riesgo es mayor", advierte la investigadora de la Universidad de las Islas Baleares (UIB).

Sí, soy un radical

  • Escrito por José Enrique Centén Martín
  • Categoría: Actualidad
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Ricos

Sí, lo soy, radical en el sentido etimológico de la palabra, el ir a la raíz del problema, no el utilizado peyorativamente como “extremista” por parte prensa y ciertos partidos políticos anclados en la miseria de la representación de intereses particulares. Extremistas son esa derecha rancia que siempre está soltando exabruptos

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La corrupción en la literatura

  • Escrito por Rubén López
  • Categoría: Actualidad
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Corrupcion            “El hombre roto” de Tahar Ben Jelloun, Naguib Mahfuz con “Un señor muy respetable” o Henrik Ibsen en “Un enemigo del pueblo”, constituyen ejemplos de autores y sus obras que han abordado el tema de actualidad por excelencia, la corrupción.

            La transformación de un funcionario honrado en sobornable, el ansia irrefrenable de poder, la manipulación para alcanzar los objetivos necesarios para hacerse con una cuota de clara y notoria influencia o el control de los medios de información por parte de quien ostenta aquel, se mezclan en una confusión de experiencias vitales a lo largo de los capítulos, para desde la individualidad conformar una atmósfera viciada por la falta de virtud, que termina impregnando a todas las capas sociales.

            El telón de fondo que denuncia la literatura, no es otro que la necesidad de poner de manifiesto la decadencia de la civilización contemporánea que naufraga en el laicismo imperante y que se ve incapaz de sujetarse al dominio de sus propias fuerzas, abandonadas a su suerte en una espiral de caída libre que arrastra tras de sí, hacia el abismo, a quien encuentra a su paso.

                                                                                               Rubén López

Sociedades contemporáneas

  • Escrito por Rubén López
  • Categoría: Actualidad
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            Las modernas sociedades se fundamentan sobre dos pilares básicos o fundamentales; la separación de todo orden moral del derecho y la dislocación de aquel de la económica.Contemporanea Por tanto, es justo lo que es legal, con independencia de si es o no moral; y todo vale en el ámbito económico, una vez superada la unión entre moral y técnica económica.

            El resultado no puede ser otro que el de un auténtico estado de naturaleza salvaje. Una selva, en la que prima la ley del más fuerte, en detrimento y perjuicio del más débil.

            Sin el resorte que debiera sujetar la estructura del edificio social, la desigualdad económica y la pobreza generalizada del pueblo, se confunden entre la acumulación de la riqueza y la inevitable ausencia de cualquier resorte que pueda amparar, frente a cualquier tipo de vulnerabilidad, a la sociedad.

                                                                                                          Rubén López

“Aún sigo viendo las caras de quienes ordené ejecutar”

  • Escrito por miguel
  • Categoría: Actualidad
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Arkansas prepara la mayor ejecución en serie desde la reinstauración de la condena de muerte. Allen Ault mandó matar en la silla eléctrica y ahora recuerda el horror de la pena capital

Muerte                     Allen Ault, responsable de cinco ejecuciones en la silla eléctrica en Georgia. J.   M.AHRENS

Allen Ault tiene cuatro hijos, diez nietos y tres biznietos. Vive con su esposa en Kentucky, cobra una buena pensión y se le ve un anciano tranquilo y educado. Pero cuando ese hombre de pelo blanco y manos anchas se mira al espejo, encuentra a un asesino. Alguien que mató con premeditación y que jamás fue perseguido por ello. Entre el 29 de junio de 1993 y el 17 de mayo de 1995 ordenó cinco ejecuciones en la prisión estatal de Jackson (Georgia). Él era el responsable del sistema penitenciario . Y como tal, el encargado de la pena máxima. “Otros delegaban en sus empleados, yo no, yo daba las órdenes y les veía morir en la silla eléctrica”, afirma.

Ault habla con firmeza. A veces se ríe de sí mismo y otras llora. Tiene 80 años y dice que se esfuerza todos los días por llegar a los 81. Ha pasado mucho tiempo, pero todo sigue ahí, en su cabeza, listo para apuñalarle. Es una puerta que no se cierra.

Dentro aguardan los presos que mandó matar. Entre ellos, Christopher Bulger y Thomas Dean Stevens. Ambos asesinaron en 1977 al taxista Roger Honeycutt. Le robaron 16 dólares, le violaron, le encerraron en el coche y lo arrojaron a un lago para que se ahogase en el interior de su vehículo. “No se puede justificar lo que hicieron, pero tenían 17 y 19 años cuando entraron en prisión y más de 34 cuando fueron electrocutados. Los conocí. Estudiaron, aprendieron, cambiaron. No eran los mismos al morir. Y fueron los primeros que ejecuté”, rememora Ault. Después mira al periodista y cuenta lo que sabe que tiene que contar.

En la cárcel de Jackson, la cámara de la muerte ocupaba 14 metros cuadrados. Era rectangular; luz blanca, paredes blancas. La silla estaba hecha a mano, de madera oscura. Los electrodos, cables y correajes la recorrían por fuera.

La preparación era minuciosa. El día anterior se sacaba al preso del corredor de la muerte y se le conducía a una celda contigua a la silla eléctrica. El capellán pasaba la mayor parte del tiempo haciéndole compañía. En las horas finales, al condenado se le rapaba y se le depilaban las piernas y los brazos. Luego, en los últimos minutos, se le pasaba con delicadeza una esponja húmeda.

En la sala permanecía un guardia. El preso, amarrado, quedaba ante un cristal de dos metros de largo por uno de alto desde el que le contemplaban los testigos. Antes de la ejecución era frecuente oírles reír. Una risa nerviosa, incontenible. “Nunca se cuenta, pero es lo normal”, recuerda Ault.

Las risas atravesaban las paredes, inundaban la cámara, se metían en la habitación donde aguardaban los familiares del condenado. “Tenía que ir a explicarles que aquello era una reacción nerviosa”.

Ault regresaba y se situaba en otra sala, de espaldas al recluso. Tras un cristal, veía la coronilla del condenado, sus hombros, los cables y los testigos. Cuando ya estaba todo listo y el preso había dicho sus últimas palabras, el guardia se lo indicaba con una seña. Ault revisaba los tres teléfonos instalados a su lado: el del Tribunal Supremo, el gobernador y la comisión penitenciaria. Si ninguno sonaba, daba la orden.

–“Ha llegado el momento, Brad”.

Brad era el electricista. Nunca asomaba la cabeza por el cristal. Tampoco dudaba. Simplemente apretaba el interruptor y desaparecía.

Ault sí que miraba. El latigazo restallaba en su pupila. Un abismo de 2.000 voltios. “La corriente recorre el cuerpo del preso, lo sacude. La electricidad se ve, se oye y hasta se huele”.

Los testigos enmudecían. “A algunos había que sacarlos a rastras y enviarlos en una furgoneta a casa. Nunca volvían a repetir”. Pero antes había que entrar en la sala. Entre el olor a carne quemada y deposición, el médico certificaba el óbito. Un forense practicaba la autopsia. Como causa del fallecimiento apuntaba homicidio.

Todo el proceso era supervisado por Ault. Hablaba con los parientes, recibía los documentos, controlaba la retirada del cadáver. Después, volvía a casa solo. No dormía; no podía.

Aún hay noches en que no puede.

Han pasado 22 años desde la última vez. Ault está sentado en una silla de metal en un bar anodino de Lexington, Kentucky. El hilo musical desgrana los grandes éxitos americanos de toda la vida. Grease, Sister Sledge, Madonna, Chuck Berry... La voz del verdugo se superpone. Es lenta, grave, a veces se vacía.

Confiesa que ha de tener cuidado y que debe dosificarse. No puede contarlo todo. Ni demasiadas veces. Durante décadas guardó silencio. Vivió en Colorado, Florida, Washington DC. Rehizo su carrera, llegó a decano de Derecho de la Universidad de Kentucky Oriental. Pero nunca se ha escapado del horror. “Yo quería ayudar a la gente, no matarla”, recuerda.

Ault estudió Psicología. Tras doctorarse en Georgia, fue contratado para diseñar el proceso de clasificación y diagnóstico de los presos. Poco a poco ascendió hasta dirigir el sistema penitenciario estatal. Cuando llegó el momento de ejecutar, no era la primera vez que se enfrentaba a la muerte. En los años cincuenta, había servido en la Guerra de Corea para la 101 División Aerotransportada. “Pero aquello era defensa propia. Yo tenía un arma y el enemigo también. En la cámara de la muerte no hay azar. Todo está ensayado, premeditado hasta sus últimas consecuencia. Digámoslo claro, es un asesinato”.

En su primera ejecución, Ault se sintió un criminal. Y aquello fue a más. “Mi departamento tenía a su cargo 1.000 millones de presupuesto, 15.000 empleados y 38.000 presos; la pena de muerte representaba una fracción mínima de mi tiempo, pero acabó consumiéndolo todo”.

En 1995 abandonó Georgia convencido de que era un monstruo. Sufría desorden postraumático. El pasado engullía su futuro. Se hundía. Un fenómeno habitual. El propio Ault cuenta historias de otros verdugos rotos, de exmarines que acabaron consumidos por el alcohol o pegándose un tiro. “Yo me salvé porque estaba entrenado para ayudar y me aferré a ello para sobrevivir”.

– ¿Sigue pensando en lo que hizo?

– Todavía veo sus caras en mis pesadillas. Aunque no recuerdo sus nombres, me sigue afectando, me golpea.

– ¿Y rememora las ejecuciones?

– Sí, aún las veo.

– ¿Se siente culpable?

– Sí, sí, sí… Intento racionalizar lo que hice, pero no funciona. Tenía familia, hipoteca, gastos, era la ley, pero todo eso no me vale de nada; podría haber hecho otras cosas. Lo sé, y por eso me siento culpable. No es tan inmediato como antes, pero a veces me viene y se desencadena”.

Durante décadas, Ault arrastró su pasado en silencio. Se protegía de sí mismo, hasta que hace unos años un profesor de su facultad le pidió que contase a los alumnos qué pensaba de la pena capital. Su relato estremeció a lo estudiantes: desde entonces, lucha contra las ejecuciones. Ahora ha decidido hablar con EL PAÍS ante la decisión de Arkansas de matar a siete presos en solo 10 días. Es la mayor ejecución en cadena en Estados Unidos desde la reinstauración de la pena de muerte en 1977. Una sangría ordenada por el gobernador Asa Hutchinson para evitar que caduque uno de los tres componentes de la inyección letal, cuya reposición rechaza la industria farmacéutica. “Ninguna ejecución sirve para nada. No evita otras muertes, no disuade a nadie. Pretender inculcar el respeto a la vida matando es un sinsentido. Lo único que te queda es la venganza y ni siquiera esta basta para calmar a las familias”, reflexiona.

El tiempo para las ejecuciones, con un aplazamiento de última hora, empieza a correr esta semana. La proximidad de la sangre hunde a Ault. Ha pasado mucho tiempo, pero ese hombre de pelo cano vuelve a verse a sí mismo de pie detrás del cristal, mirando los electrodos, a los testigos, comprobando los teléfonos, diciéndole a Brad que ha llegado el momento. Ese momento que nunca acaba.

Fuente: EL PAÍS

Autor: Jan Martínez Ahrens

Lexington (Kentucky) 15 ABR 2017 - 21:13 CEST

 

Los Protocolos de los Sabios de Sion

  • Escrito por Rubén López
  • Categoría: Actualidad
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            En la Biblioteca del British Museum, con el número 3.926 d.17 y con sello de entrada el 10 de agosto de 1906, aparece el ejemplar de los “Protocolos de los Sabios de Sion”, Sionsupuestamente compilador de las sesiones del Congreso Sionista de Basilea, celebrado en 1897.

            Aunque su autenticidad en rigor histórico es discutible, el contenido del libro, más que profético, no debe despreciarse habida cuenta de los acontecimientos no sólo pasados sino presentes. En síntesis, viene a recoger el proceso de dominación mundial, conducente al gobierno de un único rector, tras el sometimiento de los Estados y sus pueblos y, sobre todo, una vez aniquilada la Iglesia Católica. En él podemos leer:

            “La libertad política no es un hecho pero sí una idea. Esa idea, es necesario saber aplicarla cuando hace falta, a fin de hacerla servir de cebo para atraer las fuerzas de las multitudes a su partido, si este partido ha decidido usurpar el de su rival. El problema se simplifica si el referido rival, se ha contagiado de ideas liberales”. “En nuestros días, el poder del oro ha sustituido al de las autoridades liberales. Hubo un tiempo en que la religión gobernaba”. “Es suficiente dar a las masas el poder de gobernarse para que se conviertan inmediatamente en un tropel completamente desorganizado”. “La política no tiene nada de común con la moral”. “Nuestro derecho reside en la fuerza”. “La palabra ‘derecho’ es una idea abstracta que no está basada en nada y verdaderamente no puede aplicarse nunca, en un sentido general”. “Del mal que momentáneamente estamos causando y que nos vemos obligados a emplear, saldrá el bienestar de un Gobierno indestructible que restablecerá el mecanismo normal de la existencia que ha sido destruida por el liberalismo”. “Sólo un autócrata puede concebir vastos proyectos y asignar a cada cosa su papel particular en el mecanismo de la máquina gubernamental”. “Nuestro llamamiento ‘Libertad, Igualdad, Fraternidad’, atrajo de las cuatro partes del mundo a nuestras filas, gracias a nuestros agentes inconscientes, legiones enteras que llevaban nuestras banderas con entusiasmo. Durante ese tiempo, esas palabras, como gusanos roedores, devoraban la prosperidad de los cristianos, destruyendo su paz, su fortaleza y su unión, derrumbando los cimientos de los Estados”. “Es indispensable para nuestros proyectos que las guerras no causen ninguna alteración territorial. De este modo todas las guerras se negociarán bajo el aspecto económico”. “La Prensa es la que ha conseguido la libertad de palabra, pero los Gobiernos no han sabido aprovecharse de esta fuerza y nos hemos apoderado de ella”. “Gracias a la Prensa acumulamos todo el oro”. “Entonces nuestros derechos internacionales barrerán las leyes del mundo entero, y gobernarán los Estados, exactamente igual que lo hace cada uno para arreglar las cuestiones entre sus ciudadanos”.

                                                                                               Rubén López

Pensiones

  • Escrito por Rubén López
  • Categoría: Actualidad
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            El modelo actual que rige el Sistema de la Seguridad Social es fruto de su tiempo, y por tanto arranca de un periodo que alcanzó índices de pleno empleo y un alto desarrollo Pensioneseconómico, que permitió situar a España en la séptima posición del ranking mundial.

            La prestación por desempleo se configuró para paliar el efecto negativo que suponía quedarse sin trabajo durante un periodo limitado de tiempo, hasta poder recuperar la normalidad, en un país donde un alto porcentaje de la población activa se encontraba bajo una situación de pluriempleo.

            Al margen de las cotizaciones y las ayudas estatales, los trabajadores contaban con facilidades de acceso a la vivienda mediante comunidades y cooperativas, y tenían asegurado el acceso a la sanidad, la educación o a una pensión digna.

            Hoy el panorama es desolador. El paro afecta a una proporción importante de la población, y se ha desmantelado por completo el antiguo sistema que protegía al individuo, la sociedad y la familia. Las prestaciones por desempleo ya no sirven de ayuda en caso de necesidad, actuando de puente entre el puesto de trabajo perdido y la recuperación de la actividad laboral normal, y aumentan de forma innecesaria el gasto público. Las cotizaciones del Régimen de Autónomos son desproporcionadamente elevadas y provocan, por su inoperancia con la Hacienda Pública, una economía sumergida y una situación de indefensión para el trabajador que cuenta con bajos ingresos.

            La grave situación económica, la falta de un modelo productivo claro que mire por el conjunto de la sociedad y no de la élite, el recorte de los derechos de la sanidad pública y el deterioro del sistema educativo, junto a un modelo económico ineficiente, provocan la necesidad añadida de reformar todo el sistema en su conjunto, teniendo en cuenta la situación tanto nacional como internacional, así como factores relativos a los avances tecnológicos, la esperanza de vida y los cambios sustanciales que afectan a todos los ámbitos de la vida social y económica del país.

                                                                                                          Rubén López

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