Menu

Se escribe de toros

  • Escrito por miguel
  • Categoría: Tauromaquia
  • Visto: 1072

Y se escribe de toros y toreros, de la arena, del sol, de las plazas, del campo y del viento.Toros

Pero, la fiesta de los toros es la afición. La gente que llena la plaza.

El lunes de Remedios pasado, en Colmenar, había un energúmeno que gritaba una y otra vez: “hemos pagao”, cuando un toro cojeaba.

Y era mentira, no habíamos pagado ni la mitad de lo que costaba organizar esa corrida.

La afición, además de ese energúmeno y un borracho cantor con un micrófono, son esos amigos míos a los que les gusta los toros, que van habitualmente a Las Ventas, que incluso recorren plazas de Andalucía y las vascongadas, detrás de los toreros que les gustan.

La afición es lo que le hace capaz a un hombre, como un conocido tocayo mío, organizar una feria en la que sabe que va a perder dinero, treinta y ocho millones de las pesetas de hace quince años, y lo hace lleno de orgullo, como cuando los antiguos soldados se jugaban la vida por la patria, sin esperar a que les mandaran iniciar un ataque.

La afición, como todos los colectivos humanos es muy diversa.

Me contaba este verano “futbolín” que escribiera del silencio de la plaza, cuando hay algo muy bien hecho.

Cuando la admiración recoge el alma hacia dentro.

Porque, cualquier cosa que hace un hombre, con gracia, con arte, con ganas de agradar y de hacerlo bien, tiene algo de sagrado que sobrecoge.

Me contaba que en esta feria había pasado en la suerte de varas de uno de los novillos.

El ser humano ¡es tan bello!, cuando le contemplamos frente a la naturaleza, frente a la muerte.

El toro bravo estuvo, durante cientos, o miles de generaciones de humanos, como el lobo, en las pesadillas de muerte, en la información de nuestros genes.

Porque, desde la edad de piedra, hemos comido toros, y la tribu humana ha sobrevivido con esa carne. A costa de alguna muerte.

Entonces, como ahora, ni el viento, ni la vida, ni el amor de Dios aceptaba ninguna frontera.

En la afición del lunes de remedios, estaba un danés, en la fila de delante, sintiendo como los demás, con un poco de wiski, de más, contento sin saber, sintiendo.

La gente del campo, QUE ACEPTA la vida como es, es la base de la afición, y sabemos que hay animales pequeños que atacan a los grandes, cuando hace falta.

Las hurracas son un animal de éxito porque colaboran entre ellas, porque se llaman cuando se acerca un gato, un zorro, o cualquier peligro.

Se llaman, y acuden al ataque.

He visto más de una vez, a una sola hurraca atacar a un águila que era cuatro veces su tamaño, y a un halcón grande gritar de miedo, en unos chaparros donde había un nido de hurraca, y al que se llegaron más de treinta hurracas, a la llamada de auxilio de la que iba a ser víctima.

Los humanos también tenemos este instinto, y aún mucho más arraigado.

A mí no me gustaban las capeas, una vez que vi que cualquier becerra, de tamaño medio, me podía tratar como a un trapo, y que todas eran más fuertes y más rápidas que yo.

El caso es que, en una capea con amigos, estaba yo en el tendido -viendo el juego de mis amigos con sus capotes-, cuando una de las vacas le cogió a uno de mis amigos.

Y el siguiente recuerdo mío, era en la plaza, dándola un golpe a la vaca con todo el cuerpo, detrás de las costillas, y luego, sujetando con los pies la cara de la vaca cuando se volvió a por mí.

No pude recordar nunca cómo había bajado, ni que pensara en ningún momento ni en bajar, ni en el mejor lugar de ataque.

Fue algo, como la vida, que pasa por sí misma.

La afición. Esos seres humanos cargados de dignidad y cariño por sus semejantes, llenos de respeto por la muerte que nos da la vida. Que van a buscar belleza en los movimientos, en la voluntad que vence al miedo, a la fuerza, a la rapidez.

Un banderillero no es un simple acróbata, ni un atleta que pueda correr más que el toro al que hiere.

Un banderillero es un hombre solo.

Solo. Frente a la muerte. Por un sencillo error de un traspiés.

Rodeado de gente que no va a poder librarle. Que espera que lo haga bien, elegante, como sin esfuerzo, galleando.

Como aquel “cantando espero a la muerte” de Miguel Hernández.

¿Cómo puede existir un espectáculo que le llegue a la altura, de hacer belleza, mientras se baila con la muerte?

No con la idea de la muerte. Con la muerte de verdad.

Sabiendo que no hay muerte, que es fiesta, que es maestría.

En la corrida del lunes, a la que fui, para escribir con algo fresco, con mi amigo Julio que podía enseñarme, hubo un momento en el que el torero, que luego salió a hombros, tropezó, en mitad de un pase con la muleta, con el toro aún encendido de furia y de fuerza.

Y la muleta se quedó detrás de él de forma que su cuerpo estaba entre el toro y la muleta, en plena embestida.

Y el toro se paró en seco, como si la muleta se hubiera escondido detrás de una pared. A veces, la afición hace magia. Un milagro tan al natural.

No siempre pasa. Pero era como si la muleta fuera un lobo al que quisiera coger el toro, y ése fuera su único enemigo.

¿El arte del toreo?

Pues sí, como el arte abstracto, o cubista, es algo que se puede aprender pero donde no basta la información, ni la práctica de unos gestos.

Había un texto de la naturaleza de los seres humanos como fueguitos.

                       

Un hombre, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana.

Y dijo que somos un mar de fueguitos. 

El mundo es eso - reveló-.

Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

   

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores.

Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas.  

Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman;

pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Y todos esos fueguitos, contemplando al fueguito humano que arde en medio de la plaza, junto a la bestia que se hará comida, de comunión para todos, el toro negro, que vive la violencia y la fuerza como el fuego con viento.

Cada alma, como un fueguito, se mezcla con las demás. Y esta mezcla es la común unión que también se da en las iglesias, y en los partidos de futbol. Y en los partidos políticos. Y se hace un fuego grande que no se sabe explicar. Ese silencio sagrado que enardece y sobrecoge.

Los que no comprenden a otros humanos, suelen sentir miedo de ellos. Pero el aficionado a los toros es un humano normal, natural, y también, por eso, la esencia, el fuego que traspasa la vida, que arde sobre la conciencia, como las lenguas de fuego de Pentecostés.

Contempla.

El aficionado a los toros contempla, observa el movimiento, la vida bruta que arrasa y avasalla, y la admira.

No puede haber afición sin respeto y admiración por la fuerza y el peligro de la bestia.

Venía el toro lanzado desde media plaza a por el caballo, y se cruzó un torero para distraerle, y le aplaudieron y le pregunté a Julio .. y me dijo que habría matado al caballo del golpe con peto y todo.

Luego, después, fuera de la plaza, cuando el aficionado sea solamente él será lo que sea, pero mientras contempla la belleza, el valor, el esfuerzo de hacerlo bien sin que se note, de agradar, de pedir o provocar cariño y compasión .. la velocidad del devenir.. esa comunión le hace especial y le saca del tiempo.

El aficionado se siente parte de una tribu, de la especie humana solidaria frente a cualquier otra especie.

Y, a la vez, se siente, el toro, más fuerte, y más rápido, al que también contempla. Del que puede alimentarse, y frente al que puede morir.

Como una misma cosa.

Especie diferente que también le hace a él mismo ser un hombre.

Con la grandeza que lleva ser un hombre.

La afición. Se conoce, se saluda, al entrar o salir, se abraza, se escucha en la plaza. Se respeta. Se permite fumar, beber y comer.

Se respeta.

La afición es una tribu humana, más allá de cualquier tiempo.

La esencia quizás de aquel ser español que tanto ha participado, en que la humanidad sea mejor de lo que habría sido, si no hubiera habido tanto valiente en estas tierras nuestras.

 

Ángel Luís Cancela Zapatero

La Comunidad de Madrid abre al público las ganaderías bravas con la iniciativa Madrid Rutas del Toro

  • Escrito por miguel
  • Categoría: Tauromaquia
  • Visto: 922

Borja Sarasola presentó hoy esta iniciativa durante su visita a la explotación Dehesa de GuadarramaToros

· El objetivo es explotar todo el potencial que atesora el mundo de la Fiesta y diversificar los ingresos ganaderos
· Catorce ganaderías se han asociado a esta red para mostrar a los visitantes los secretos de la crianza
· Acogerán también capeas y tentaderos, clases de toreo o de monta a caballo, reuniones o tertulias taurinas
· El Gobierno regional ha diseñado tres itinerarios que se pueden realizar en una escapada de fin de semana
· El toro se convierte así en elemento de dinamización socioeconómica, igual que el vino en las rutas enológicas
30.may.14.- La Comunidad de Madrid ha convertido al toro en un agente activo para profundizar en la dinamización socioeconómica de la región y, al mismo tiempo, diversificar las fuentes de ingresos de los ganaderos madrileños ante la caída de los festejos durante los últimos años.


El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Borja Sarasola, visitó hoy en Brunete la explotación Dehesa de Guadarrama y presentó esta nueva iniciativa, bautizada con el nombre de Madrid Rutas del Toro y que abre al público las fincas de reses bravas para satisfacer el interés de aficionados y visitantes en general por conocer una tradición que forma parte de la herencia cultural de nuestro país.

“Al igual que hicimos con el vino y las llamadas Rutas del Vino, convirtiendo a los caldos y a las bodegas en revulsivos de toda nuestra zona vitivinícola, el toro se convierte ahora en catalizador socioeconómico de otra amplia zona de la Comunidad. Las visitas a estas explotaciones ganaderas no sólo redundarán en mayor beneficio para los ganaderos, sino que servirán también para dinamizar el entorno y, por tanto, se traducirán en nuevas y mayores oportunidades de crecimiento para vecinos, empresarios y comerciantes”, manifestó Sarasola.

Estas ganaderías se ubican principalmente en municipios de la Sierra Oeste, la Cuenca del Guadarrama y la Cuenca Alta del Manzanares. De momento, son 14 ganaderías de 13 localidades distintas las que se han asociado a esta iniciativa, accesible ya a través de la página web www.madridrutasdeltoro.es. Este portal cuenta con vídeos y fotografías de cada una de las ganaderías, así como información genérica sobre el sector del toro de lidia, ejemplares, morfología, encastes, etcétera. De esta forma, el usuario puede conocer de antemano lo que ofrece cada una de ellas para seleccionar aquellas que más le interesen.

Catorce ganaderías en tres itinerarios
Las ganaderías seleccionadas son aquellas en las que la calidad de sus instalaciones, la tradición de la ganadería y el entorno natural de su emplazamiento ofrecen las condiciones idóneas para atender las demandas, expectativas y necesidades de cualquier visitante.

En torno a estas explotaciones, la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha diseñado tres itinerarios susceptibles de ser realizados cómodamente en una escapada de fin de semana. La primera transcurre por los municipios de Cabanillas de la Sierra, Talamanca del Jarama, Buitrago de Lozoya y Ajalvir. La segunda, por Soto del Real, Becerril de la Sierra, Colmenar Viejo, y Guadalix de la Sierra. Y la tercera, por Brunete, Robledo de Chavela, Valdemorillo, El Escorial y Colmenar del Arroyo.

Los servicios que ofrecerán cada una de las ganaderías a los visitantes variarán en cada caso, pero incluirán actividades tales como recorridos en todoterreno para ver a las reses en su hábitat natural con la compañía de un experto que explique al visitante los procesos de selección de la raza, la vida en la finca y el trabajo que conlleva, o también podrán acoger capeas y tentaderos, clases de toreo o de monta a caballo, celebración de tertulias taurinas o de encuentros de peñas o actos varios compatibles con el medio natural y las dehesas en las que se ubican estas instalaciones.
La Comunidad de Madrid presenta la mayor densidad de reses de lidia por kilómetro cuadrado de España, con 1,35 cabezas, un 50% más que sus seguidoras, Navarra y Andalucía. La región cuenta en estos momentos con 80 explotaciones que albergan más de 10.000 ejemplares, lo que la convierte en la quinta autonomía con mayor ganadería de este tipo. Dichas explotaciones ocupan una extensión superior a las 14.000 hectáreas y representan más del 6% de las explotaciones de ganado vacuno de la Comunidad de Madrid.

Nicho de empleo
La cría del ganado de lidia es una actividad tradicional que contribuye a la conservación de ecosistemas y al aumento de la biodiversidad. El manejo de esta raza autóctona se ha ido adaptando durante tres siglos a la evolución de la tauromaquia, marcada por las preferencias del público y de  los toreros. Para ello, los ganaderos han ido dejando su impronta mediante la selección y el aislamiento reproductivo de sus cabañas. Esta estrategia ha dado lugar a un elevado nivel de riqueza genética, originando un alto grado de diferenciación entre los distintos encastes, en muchos casos superior a las existentes entre razas bovinas europeas. Esto hace que la raza de lidia sea, en sí misma, un paradigma de biodiversidad.

Pero más allá de sus innegables valores naturales y culturales, esta ganadería tiene una gran importancia socioeconómica, fijando población en los municipios rurales (requiere el doble de personal que la ganadería vacuna de carne) y dinamizando las economías locales. A día de hoy, la ganadería brava en la Comunidad de Madrid genera alrededor de 12.500 puestos de trabajo. La Comunidad de Madrid declaró en 2011 la Fiesta de los Toros como Bien de Interés Cultural en la categoría de Hecho Cultural para proteger su valor social, cultural, económico y ecológico.

El museo taurino de Las Ventas recibió en 2013 cerca de 42.000 visitas

  • Escrito por miguel
  • Categoría: Tauromaquia
  • Visto: 816

Durante el pasado año se acercaron a conocerlo turistas de todos los países, como Francia, Italia, Alemania o MéxicoVentas
El museo taurino de Las Ventas recibió en 2013 cerca de 42.000 visitas
Abril, mayo y junio fueron los meses con mayor número de visitantes por la coincidencia con el inicio de la temporada
Destaca el incremento de visitas por parte de personas mayores y grupos de escolares
El Gobierno regional estudia una ampliación del Museo Taurino para aumentar el turismo en la región.

El Museo Taurino de la plaza de toros de Las Ventas, dependiente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, cuyo presidente es Salvador Victoria, consejero de presidencia y justicia y portavoz del Gobierno regional, recibió durante 2013 un total de 41.665 visitas. Los meses en los que mayor afluencia de visitas se registro fueron los de mayo (6.122), abril (5.413) y junio (4.197), coincidentes con la celebración de las primeras corridas de toros de la temporada y la Feria de San Isidro y, por el contrario, el de menor número de visitas fue el de diciembre, con 1.588.

“Es importante destacar el incremento en el número de visitas formadas por grupos de escolares y personas mayores, que han mostrado un gran interés por el conocimiento de las obras y objetos que el Museo Taurino ofrece para lograr un mejor y mayor conocimiento de la historia de la tauromaquia al mundo entero”, explicó Carlos Abella director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid.Visitantes de todo el mundo
Además de los visitantes españoles, hay que resaltar el interés de muchos visitantes europeos procedentes de Francia e Italia, especialmente, y también de Alemania, Gran Bretaña y Estados Unidos. Entre los países de habla hispana, destacan los visitantes de México y se aprecia un notable incremento de visitantes de países asiáticos y orientales.

Por otro lado, el Museo Taurino de la plaza de toros de Las Ventas es uno de los lugares atractivos para visitar en la ciudad de Madrid. Consta de varias partes bien diferenciadas y que aluden a su historia, a los dibujos y estampas del siglo XVIII y XIX, a la pintura del siglo XX, a la indumentaria de los toreros y las cabezas de toros celebres.

Los visitantes han mostrado especial interés por la evolución del vestido de toreros y toreras, por la pintura y escultura realizadas por insignes artistas como Zuluoga, Benlliure, Vázquez Diez, Arroyo o Barceló, y las imágenes que se les ofrece a través de un DVD que acredita la estrecha relación que siempre ha existido entre la cultura y el mundo de los toros.

Futura ampliación del museo taurino.
La Comunidad, además, estudia ampliar el Museo Taurino de la plaza de toros de Las Ventas para dar acceso a más turistas a que puedan contemplar esta joya cultural de la región que cuenta con más de 250 piezas (esculturas y bustos, cabezas de toro, estoques, capotes, muletas o diferentes vestidos de torear), algunas inéditas, como el vestido que ‘Manolete’ lució en Linares la tarde de su muerte en 1947.

Desde el Gobierno regional, a través de La Consejería de Presidencia, Justicia y Portavocía del Gobierno, se está evaluando las posibilidades que ofrecería abrir un acceso directo al Museo Taurino.

Esta medida permitiría incrementar hasta en un 30% el número de visitas al Museo Taurino que hasta el momento ha recibido cerca de 24.000 visitas lo que constata el interés por la Fiesta de los Toros tanto de los madrileños como de las personas que visitan la Comunidad de Madrid.

Estas remodelaciones y mejoras permiten avanzar en la modernización de un espacio tan tradicional como es las plazas de toros, adaptándolos a los nuevos tiempos combinando a la vez funcionalidad, modernidad y tradición y sin dejar de lado la esencia de las plazas de toros, ser escenario de una seña identidad cultural.

Colmenar Viejo rinde homenaje al diestro local Agapito García González 'Serranito' en el 50 Aniversario de su alternativa como torero

  • Escrito por miguel
  • Categoría: Tauromaquia
  • Visto: 806

El homenajeado, de 73 años de edad, recibirá diversos reconocimientos tanto en el municipio como en la Plaza de Toros de Las VentasEl Ayuntamiento de Colmenar Viejo se sumará los próximos 17, 18 y Agapito25 de mayo al homenaje al matador de toros colmenareño Agapito García González Serranito, de 73 años de edad, organizado por la entidad Seminario de Tauromaquia con motivo del 50 Aniversario de la alternativa de este torero muy popular y querido en la localidad.

                        “Más allá de su corta carrera como torero, truncada desgraciadamente muy pronto cuando comenzaba a cosechar éxitos por todas las plazas que pisaba, Serranito es una magnífica persona, humilde, luchador, sencillo, generoso y siempre dispuesto a ayudar en aquello que se le requiere. Este homenaje es un reconocimiento más que merecido a un torero que siempre ha llevado el nombre de Colmenar Viejo allá por donde ha ido y que es muyquerido por los colmenareños sean o no taurinos, sobre todo, porque es un ejemplo de superación en la vida”, destaca el Alcalde de Colmenar Viejo, Miguel Ángel Santamaría.

Los actos comenzarán el 17 de mayo. Ese día, a partir de las 12:00 h, los concejales de la Corporación Municipal, encabezados por el Alcalde de Colmenar Viejo, representantes y responsables de asuntos taurinos de la Comunidad de Madrid, diversos toreros y ganaderos, así como todos los vecinos que quieran sumarse al homenaje, recibirán en el salón de actos del
Centro Cultural Pablo Neruda a Agapito García González Serranito para compartir con él la presentación del libro y vídeo titulado Serranito: una vida torera, del autor Rafael Jusdado. En este acto también participará la Banda Sinfónica de Colmenar Viejo.Posteriormente, se celebrará una comida-homenaje en la que diversas peñas y entidades taurinas de la localidad mostrarán su reconocimiento al matador colmenareño.
El domingo 18 de mayo el primer acto tendrá lugar a las 12:00 h en la bodega de la Casa Museo de la Villa con la inauguración de una Exposición de pirograbados realizados por el propio Serranito. En torno a las 12:40 h, abrirá también sus puertas al público otra Exposición, en este caso en el Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso, titulada Serranito, una vida torera, una muestra que recopila un gran número de carteles taurinos de los festejos en los que toreó, por distintas partes del mundo, el homenajeado. La exposición permanecerá abierta hasta el 31 de mayo.

El broche de oro del homenaje tendrá lugar el 25 de mayo en la Sala Cossio de la Plaza de Toros de Las Ventas. Allí, a partir de las 12:30 h, se celebrará un acto denominado Serranito, un torero de Madrid en el que se resaltará, sobre todo, el título de 'Torero de Madrid' que siempre tuvo el matador colmenareño y con el que se le sigue recordando.

A este último acto, asistirán, además del propio homenajeado, el Alcalde de Colmenar Viejo, Miguel Ángel Santamaría; el Gerente de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, Carlos Abella; el torero Joaquín Bernadó; el ganadero Adolfo Martín; el periodista y crítico taurino Javier Villán; el aficionado colmenareño Vicente Madero; el autor del libro Serranito, una vida torera, Rafael Jusdado; y el Director de Seminario de Tauromaquia, Miguel Ángel de Andrés.

Agapito García González Serranito
Agapito García González nació en Colmenar Viejo el 14 de mayo de 1941 en el seno de una familia humilde y numerosa y desde muy pequeño, como era habitual en aquella época, tuvo que realizar diversos trabajos para ayudar a su familia.

Su afición a los toros le nace por influencia de sus amigos del barrio, sobre todo de Santiago García El Tranquilo, quien también sería matador de toros.
Su participación en varias capeas le van haciendo crecer sus deseos de torear y es el 1 de septiembre de 1959 cuando decide finalmente presentarse antes sus paisanos en la Plaza de Toros de La Corredera. Triunfó y los colmenareños le sacaron a hombros.

Los siguiente años, en los que el diestro continuó su etapa de consolidación como novillero, los tuvo que compaginar con diversos trabajos para poder subsistir y ayudar a la economía familiar.El 17 de mayo de 1964, en la Plaza de Las Ventas de Madrid, recibe la alternativa como torero de manos de Fermín Murillo y con Andrés Vázquez como testigo, con toros de Los Hermanos Peralta.

Durante los siguientes años pasea el nombre de su pueblo natal por las diversas plazas del universo taurino, con éxitos cada vez más sonoros.
El 14 de septiembre de 1969 se anuncia en la Plaza de Benidorm, como único espada, con seis toros de Antonio Pérez de San Fernando. El cuarto toro de la tarde le prendió y volteó con tan mala suerte que al caer y golpearse contra el suelo le produjo una luxación en la quinta vértebra.

En ese momento se acabó la carrera de Serranito como matador de toros pero comenzaba la de un luchador que tras meses de esfuerzo y sufrimiento consiguió vencer los peores pronósticos (le dijeron que se quedaría paralítico) hasta conseguir una movilidad buena, que le ha permitido llevar una vida normal.

El Ayuntamiento de Colmenar Viejo le concedió la Medalla de Oro de la Villa en 2008.

Secciones

Enlaces

Noticias Local

Herramientas

Quiénes Somos

Síguenos en...